Para la primera edición de BBC Estudio Abierto, Max Seitz llegó hasta la casa de Oscar Niemeyer frente a la playa de Copacabana en Rio de Janeiro, y planteó al arquitecto brasileño las preguntas de los lectores.

Qué es lo más importante en su vida?
La propia vida, ¿no es cierto? Trabajar, tener amigos, ser correcto. Sentir que es necesario cambiar el mundo, que es perverso. Transformar la sociedad para hacer al hombre más feliz, más solidario. Yo no creo en este mundo de miseria y poder del régimen capitalista; debemos cambiar.
Me gustaría saber cómo llegó a la conclusión de que la vida es más importante que la arquitectura.
Es natural. La vida es difícil. Existe la miseria y tenemos que luchar contra ella. Yo tengo que agradecer la juventud que tuve. Nací en una familia católica, pero cuando salí al mundo me di cuenta de que la vida era muy injusta. Entré al Partido Comunista, donde encontré a las mejores personas, todos jóvenes dispuestos a luchar por un mundo mejor, solidarios unos con otros. Todo esto es importante en la vida.
¿Hoy crearía Brasilia del mismo modo en que lo hizo, qué cosas modificaría?
No sé. Yo construí Brasilia con tanto empeño y entusiasmo, y creo que la arquitectura que hicimos está bien. Era algo diferente. La arquitectura tiene que ser distinta, debe crear sorpresa y nosotros trabajamos en ese sentido. Hay quienes dicen que, mirando hacia atrás, volverían a hacer todo lo que hicieron. Yo creo que no, que cada día es diferente.
¿Considera Brasilia como una maravilla arquitectónica?
No. Hice lo que podía hacer. Brasilia fue una aventura en un momento de optimismo.
¿Se considera usted maestro de la tendencia actual de arquitectos como Frank Gehry, Peter Eisenman o Zaha Hadid?
Yo creo que es importante que el arquitecto haga lo que le gusta y no lo que a los otros les gustaría que él hiciera. La arquitectura es muy personal y espontánea. No debe quebrarse esa voluntad de construir algo nuevo, diferente. Una vez un arquitecto amigo mío dijo algo bien cierto: que no hay arquitectura antigua y moderna, sino arquitectura buena y mala.
¿Cómo se logra ser un arquitecto notable?, ¿Qué se piensa?, ¿De dónde proviene esa genialidad?
No sé. El escritor y político francés André Malraux dijo una vez que tenía dentro de él todo lo que amó y gustó en la vida, y recordaba eso siempre que trabajaba. ¿Quién sabe? Quizás ocurra lo mismo conmigo. Además hoy tenemos el concreto armado, que permite todas las fantasías. Yo prefiero evitar la línea recta; me gusta trabajar con la curva, que acepta más invención y sensibilidad.
Usted dice que le gustaría crear una universidad donde no existan especialidades. ¿Nos podría contar sobre este proyecto?
Fue en Argelia donde yo construí la primera universidad. Estaba allí con el antropólogo brasileño Darcy Ribeiro, muy inteligente y muy educador. Él defendía la buena relación entre estudiantes para que hubiera un intercambio de experiencias. En la Universidad de Constantino prevaleció esa idea. En lugar de construir un predio para cada facultad, construimos dos grandes edificios: uno de ciencias y el otro que utilizan todos los estudiantes de la universidad para lograr esa relación que debe existir entre los hombres, evitando salir de la facultad sabiendo sólo de su profesión. Allí se dan conferencias sobre literatura, filosofía y ciencias, para que el alumno se haga una idea del mundo en el que va a vivir, no pensando sólo en ser un vencedor.
¿Cómo es eso de una universidad sin especialidades? ¿Acaso los alumnos al final se convertirían en generalistas?
Es importante que la persona tenga un saber para la vida, conociendo las cosas generales. No queremos hacer un intelectual, sino un hombre interesado por la vida. Y que lea. La lectura es lo más importante para conocer el mundo en el que se vive.
¿Como ve usted las políticas educacionales en América Latina?
Hoy los jóvenes entran a la escuela superior pensando que van a ser grandes profesionales. Pero no pueden perder contacto con la lectura si quieren informarse del mundo en el que vivimos, donde es necesario luchar contra la pobreza y la violencia. Deben estar preparados para eso.
¿Cuál es la máxima obra que cree usted haber construido?
Todo lo que yo construyo lo hago con placer y con voluntad de hacerlo bien. Soy un arquitecto como cualquier otro.
¿Qué es lo que más prevalece en la creación? ¿El genio personal? ¿La formación universitaria? ¿Qué caracteriza a un creador?
La sorpresa, la invención. Probar algo diferente. Cuando la arquitectura no busca esto, queda reducida a una escala menor. Si quiere tener nivel de obra de arte, la arquitectura debe ser creativa. Mi primer proyecto, el conjunto de Pampulha en Minas Gerais, tuvo mucho éxito porque era distinto: una arquitectura más leve y suelta, cuya forma intentaba sorprender. Fue muy importante para mí ese primer trabajo.
¿Usted considera que la fuerza de sus obras proviene de un estado de razón o más de una experiencia intuitiva?
El sueño de un arquitecto es fundamental para hacer una obra diferente. Por ejemplo, yo siempre quise reducir el número de columnas y eso hace más audaz a la arquitectura.
¿Cómo concibe una arquitectura que esté al servicio de la mayor tragedia en nuestra América Latina, la pobreza?, ¿Por qué a pesar de su idealismo y su defensa de los pobres, nunca construyó viviendas para ellos?
La arquitectura evolucionó a partir del progreso técnico. Pero en el aspecto social es mala, porque nuestro trabajo es para los gobiernos y los hombres ricos. El pobre no participa en nada. La arquitectura está ligada al régimen capitalista y va a continuar así, y eso es pésimo.
¿Puede usted hablarnos sobre el proyecto que piensa desarrollar em el centro El Ávila de Caracas? [Estatua a Bolivar]
Una vez que estuve con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, hablamos de Bolívar. Al día siguiente el quiso hacer un monumento al prócer. Y yo elaboré el proyecto. Pero no fue para que lo construyera, sino que fue un regalo para él. Nunca pensé en que se elevara ahora, porque es muy caro. Mide 170 metros, porque un monumento para un hombre como Bolívar tiene que ser monumental.
¿Tiene esta estatua como dicen una lanza que apunta a Estados Unidos?
Puede apuntar en la dirección que quiera, inclusive en la de Estados Unidos, cuyo régimen infelizmente fue siempre contra América Latina. George Bush, al final, es el terrorista número uno y yo lo detesto.
¿Cuál es el papel de la arquitectura en el siglo XXI?
El papel del arquitecto es luchar por un mundo mejor, donde pueda hacer una arquitectura que sirva a todos y no sólo a un grupo de hombres privilegiados.
¿Qué materiales cambiarán el estilo arquitectónico?
Es difícil de saber. Hasta ahora, no hay nada que nos deje hacer lo que el concreto armado nos permite. En el pasado el arquitecto hacía lo que podía; era difícil proyectar espacios interiores muy amplios sin columnas. En cambio hoy, el concreto permite deshacerse de soportes.
¿Será posible construir más ciudades como Brasilia?
Todo es posible. Pero lamentablemente Brasilia está dividida entre pobre y ricos. Las favelas crecieron y hoy ocupan más lugar que la ciudad proyectada originalmente.
¿Cómo se podría solucionar el problema de hacinamiento que aqueja la mayoría de las ciudades grandes de América Latina?
Creo que las ciudades deberían tener una densidad limitada. No pueden crecer siempre, porque así surgen todos los problemas que tenemos hoy. Y alrededor de las ciudades debe haber un cinturón verde.
¿Le gustan los edifícios altos?
Depende cómo se hagan. Un lugar donde la arquitectura de altura está justificada es La Défense, en París. Los edificios están separados por grandes espacios. La relación de la arquitectura con el entorno fue muy bien pensada. El resto es una mierda.
¿Se considera Niemeyer una persona religiosa?
Yo no soy religioso, pero estoy abierto a todo.
¿Cuáles fueron los obstáculos que usted enfrentó para llegar al reconocimiento que tiene actualmente?
Sobre todo al principio me criticaron mucho, pero yo hice mi trabajo con más empeño. Siempre he hecho lo que me gustaba. Eso es lo importante.
Finalmente, ¿Nos puede contar en qué está trabajando actualmente?
Tengo diversos proyectos en Brasil. Un museo grande en España, otro en Italia, y otros planes en el resto del mundo. Estoy muy ocupado. Pensaré hasta el fin en una arquitectura que a la gente le guste ver.
Puedes escuchar la entrevista completa AQUÍ
2 comentarios:
Sin lugar a duda Oscar Niemeyer es un arquitecto original, y una persona muy humilde, su manera de pensar y su entusiasmo lo convirtieron en uno de los mejores arquitectos de la actualidad, podemos verlo en sus obras en Brazilia. Toda la traza urbanistica tiene su sello personal.
Me gusto mucho lo q contestó cuando le preguntaron que de donde saca la genealidad a la hora de diseñar, a lo que el responde que todo es producto de llevar en su mente las cosas que le importan en la vida, el amor a la familia, y es por eso que el prefiere la curva, porque le da un toque mas de sensibilidad.
Muy buena entrevista, esta de 10! Felicidades
Es interesante saber como es que un arquitecto puede llegar a ser muy reconocido por sus obras... oscar niemeyer dice que el estilo propio, espontáneo, único surge las experiencias de la vida, los intereses que nos mueven como humanos, lo que lleva a la realización de proyectos. Todo este tipo de enseñanza de grandes arquitectos sirve a alumnos de arquitectura y arquitectos, y a cualquier persona para lograr e ir en busca de aquello que nos gusta hacer...
oscar niemeyer tambien habla sobre las tendencias, de crear cosas nuevas... como menciona sobre un amigo que dijo:" no existe arquitectura antigua o moderna, sino mala o buena"... no por ser una arquitectura antigua quiere decir que no sirva, al contrario, grandes arquitectos de tiempos atras han dejado su sello, han aportado una excelente informacion para hacer arquitectura dejando mucho que aprender; asi, sabiendo elegir y tambien sabiendo lo que queremos surgirán las ideas para proyectar... y hacer arquitectura buena... o mala.
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